Nos visitan Guadalupe Torres y Adrián Santana

Guadalupe Torres y Adrián Santana son los artistas invitados del Tablao Las Carboneras la segunda mitad de abril

La segunda quincena de abril contamos de nuevo con un grupo de artistas de gran calidad artística, entre los que destacan como bailaores invitados dos colaboradores del Tablao Las Carboneras desde hace años y ambos un valor seguro sobre nuestro escenario. Tanto Guadalupe Torres como Adrián Santana son viejos conocidos de nuestro tablao, al que acuden siempre con gusto para compartir con cantaores, músicos y nuestras bailaoras habituales con el fin de aprender y seguir creciendo todos juntos en el flamenco. Su humildad, talento y maestría traspasan las tablas y eso el público lo nota y lo disfruta.

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Guadalupe Torres

Guadalupe Torres nace en Madrid en 1983 y es un valor en alza del flamenco actual. Es titulada en danza española y flamenco por el Real Conservatorio Profesional de Danza de Madrid y en su formación destacan importantes maestros del flamenco.
Su carrera profesional comienza en la Compañía Andaluza de Danza para después pasar por otras compañías como la de Maria Pagés o Marco Flores en “De flamencas” , premiado mejor espectáculo en el Festival de Jerez. Le siguen diferentes proyectos en solitario destacando “Acuérdate cuando entonces”, llevado a la Bienal de Holanda, Festival de Helsinki o Festival de Jerez, y su última propuesta, “Roble” , con una gran aceptación, que ha pasado por el Milano Flamenco Festival, Jornadas Flamencas, Red de Teatros o el Festival Flamenco Madrid. Su personalidad hace que artistas de diversas generaciones como Marco Flores, El Güito o Montse Cortés cuenten con ella en diferentes colaboraciones por su versatilidad y frescura.
Es premiada en dos ocasiones en el prestigioso Certamen de Coreografía de Madrid a la mejor coreografía como pieza grupal con “A miedos, colores” y con la pieza solista “De los rincones”.
Combina su carrera profesional con la docencia impartiendo clases y cursos en España y países como Japón, Brasil, Argentina, Italia o China. Y siendo invitada como maestra y coreógrafa en el Conservatorio Superior de Danza de Madrid.

“El tablao es como el comer”, dice la artista madrileña

En cuanto a mi formación, una de las cosas que ha dado a mi baile apertura y versatilidad es el hecho de venir de una formación de conservatorio donde he estudiado danza clásica y española. Todo eso, combinado con las clases que tomaba también en Amor de Dios con gente de flamenco ha sido una base para dar un poco más de amplitud a mi baile. Luego, el hecho de haber estudiado con maestros en Madrid y en Sevilla también ha definido más mi estilo, el estudiar con muchos maestros diferentes y de diferentes estilos.
»De la parte profesional, destacar también que empecé a trabajar desde muy joven en compañías como la Compañía Andaluza de Danza, María Pagés, Marco Flores o Manuel Liñán y ese recorrido para mí ha sido muy importante, trabajar en compañías y en equipo, donde hay un trabajo de continuidad y de trabajo diario. «Eso también me ha dado capacidad para luego poder llevar a cabo mis espectáculos y mis propuestas en solitario, que actualmente tengo dos: “Acuérdate cuando entonces” , que es un formato de recital flamenco donde se trata de un flamenco más tradicional, digamos, y luego estamos también trabajando con “Roble” , que es una propuesta más estética y teatral, y sigue siendo el flamenco que yo hago y que ya me va definiendo. Tengo esas dos propuestas, que son muy diferentes, aparte del primer espectáculo que hice con Jonathan Miró y David Coria, que fue nuestro primer experimento como compañía y con el cual aprendimos mucho y adquirimos madurez y nos dio otra visión de hacer las cosas y de llevar a cabo los proyectos. “De los rincones”, en el que llevaba a Marco Flores como artista invitado, fue el primer experimento que hice en solitario. Y los dos montajes que llevamos ahora son más potentes y han ido a festivales importantes como la Bienal de Holanda, el Festival de Jerez y el Festival de Helsinki, etc.

»Esto lo combino con la parte docente, que es una faceta cada vez más importante en mi carrera con muchos cursos fuera, o como profesora invitada en el Conservatorio Superior, que he estado ahora.
»Y luego, la parte del tablao, que para mí es totalmente imprescindible. Es la parte no que más me gusta, pero es algo necesario en mi vida. Igual que el tema de los espectáculos es algo que haces más esporádicamente, que lleva un proceso para llegar a ese día y hacer un bolo, el tablao es como el comer. El tablao es donde más he aprendido, donde surge el lenguaje real del flamenco entre cante, guitarra y baile, donde surge más la improvisación, el no saber nunca qué va a pasar y el que surjan tardes maravillosas. O no, también. Para mí es la escuela fundamental del flamenco, si realmente quieres aprender ese lenguaje, que para mí es el que es y para luego tener más libertad de hacer otras cosas. Para mí el tablao es disfrute, es aprendizaje diario porque cada día se aprende más, incluso del peor día que tienes, también. Y del mejor, disfrutarlo. En este caso, en vuestra casa, en el Tablao Las Carboneras , y no es por hacer la pelota, es uno de los sitios donde quizás más he aprendido por el concepto que tenéis, por los músicos tan buenos que hay siempre, como el tesoro que tenéis ahí de Ángel Gabarre, por ejemplo. Y luego, por vuestro concepto de cómo es el tablao, cómo se llevan las palmas, cosas que a nosotros nos hacen aprender muchísimo, cómo tienes que cantar un jaleo, cómo llevas tu baile y haces que sea más redondo. Y sobre todo, el buen ambiente que hay siempre en esa casa. Que por supuesto hay también otros tablaos increíbles. A este le tengo un cariño especial porque llevo yendo muchísimo tiempo, fue de los primeros a los que fui, pero para mí fue una escuela maravillosa en el sentido de que he aprendido muchísimo y sigo aprendiendo porque cada día es una aventura. Destacar el buen rollo que hay, que hace que se pueda trabajar muchísimo mejor, que la gente tenga libertad, que dentro de un orden haya libertad, que para mí es de las cosas más importantes para la danza, para el flamenco y para la música».

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Adrián Santana

“El tablao es una escuela en la que se disfruta muchísimo”, dice el malagueño
Adrián Santana comienza su formación con su tío el gran bailaor malagueño Pepito Vargas y continúa sus estudios en el Conservatorio Profesional de Danza de Málaga, su ciudad natal. En 2010 recibe el segundo premio en el Certamen de Coreografía de Danza Española y Flamenco de Madrid con su pieza “Siempre me pasa lo mismo” , que estrenará más tarde en la Sala Pradillo de Madrid con gran éxito.

Ha formado parte algunas de las mejores compañías de danza del país destacando las de Aída Gómez, Carlos Saura, Manuel Liñán-Daniel Doña, Margaret Jova Producciones, Carlos Chamorro y Rocío Molina, compartiendo escenario con artistas como María Pagés, Lola Greco, Javier Latorre, Belén Maya, Pastora Galván, Nani Paños, Concha Jareño o Rafael Estévez en escenarios y festivales tales como la Bienal de Sevilla, el Festival de Jerez, Flamenco Festival London/New York y la Acrópolis de Grecia, entre muchos otros. Ha sido dirigido en diferentes producciones por artistas de gran prestigio como el maestro Granero y Antonio Canales y ha sido cartel en los tablaos Casa Patas, Villa Rosa, Las Carboneras y Corral de la Morería. Además de su experiencia como bailaor, imparte cursos en diferentes ciudades y conservatorios superiores de España y también del extranjero.

“El tablao es una escuela en la que se disfruta muchísimo”, dice el malagueño

«Mis comienzos fueron con mi tío Pepito Vargas, que fue mi maestro y el que me enseñó todo sobre el flamenco, todos los palos y a bailar por derecho. A la vez lo combinaba, desde los nueve años, con la carrera en el Conservatorio Superior de Danza en Málaga, que fue donde estudié todas las disciplinas: clásico, clásico español, flamenco, folclore, etc.»
En cuanto a la trayectoria artística, destacar que he sido solista de la compañía de Aida Gómez y que he bailado con ella en festivales tan importantes como el de Jerez o en la Acrópolis de Grecia. También he actuado con Rocío Molina en diferentes festivales, destacando el City Center de Nueva York dentro de la programación de Flamenco Festival. En proyectos en solitario, ya como profesional, me llevé el segundo premio en el Certamen de Coreografía de Madrid en el 2010 con la pieza “Siempre me pasa lo mismo” y con esa misma pieza hice mi primer espectáculo que se estrenó en el ciclo “La otra mirada del flamenco” en la Sala Pradillo y lo llevé al extranjero. Fue mi primer montaje y el más especial. He tenido la oportunidad de coreografiar un espectáculo junto a dos chicas de Asia, con el título de “La partida” y que se estrenó en Hong Kong y se representó en Japón.
»Con mi propia compañía, el último espectáculo, “Simbiosis” , se estrenó en Granada en los Veranos del Corral, se representó en el Festival de Málaga y este año voy al Festival de Alburquerque por su 30 aniversario. En febrero de este año he hecho una residencia en Alburquerque y he montado una pieza para la compañía Hijastros.»
Dentro de mi formación, el tablao es una parte súper importante y es muy necesaria para cualquier artista que se dedique al flamenco, es una escuela por la que hay que pasar y en la que realmente el artista se hace como profesional y es donde se forma como artista. Es una escuela en la que se disfruta muchísimo y para mí es necesario no dejar de estar ahí y quizás sea uno de los sitios donde más disfruto y donde más aprendo por los compañeros con los que comparto».

2 months, 1 week ago Comentarios desactivados en Nos visitan Guadalupe Torres y Adrián Santana